Primero que nada, hay que entender que la cándida es principalmente un problema de hígado que no produce la suficiente bilis para:
- Digerir correctamente las grasas y las proteínas de origen animal. La comida que no se digiere correctamente es alimento para patógenos.
- Mantener los niveles de grasa en sangre.
- Eliminar toxinas del hígado y del cuerpo.
- Mantener el equilibrio ácido/alcalino del tracto intestinal.
- Evitar que se desarrollen microbios dañinos en el colon.
La cándida ya habita nuestro cuerpo y es fundamental para prevenir la proliferación de patógenos. El problema es cuando consumimos muchos alimentos que nutren a estos patógenos, como estreptococos, E. coli, C. difficile, estafilococos y virus. Acá empieza la famosa candidiasis, pero es el cuerpo atacando a estos patógenos para que no formen colonias.
También estan en juego los metales pesados, vacunas, microplásticos, parásitos, viruses, estreptococos, pesticidas, conservantes, excipientes, colorantes, sabores naturales, la adrenalina en exceso, lo que heredamos de nuestros padres.
Sumado al hecho de que no hay suficiente bilis por un hígado ya intoxicado previamente, empiezan los síntomas: gases, hinchazón al comer, dificultad para digerir, mareos, niebla mental, ansiedad, etc.
Los tratamientos convencionales te recetan antibióticos, lo cual puede mejorar los síntomas, pero siempre vuelven, porque no se soluciona el problema de raíz. También te recomiendan dejar alimentos sanadores como la cebolla, el ajo y las coles, lo cual es muy contraproducente, ya que estos alimentos, entre otros, son los que van a matar estos patógenos.
Los alimentos que hay que dejar son los que alimentan estos patógenos: azúcares procesados; carbohidratos como el maíz y el trigo; alimentos ultraprocesados; azúcares refinados (jarabes, néctares); productos lácteos y un exceso de grasas y proteínas.
El tema de las grasas y las proteínas animales es fundamental: hay que bajar el consumo, ya que al no haber suficiente bilis para digerirlas se transforman en desechos tóxicos que alimentan a los patógenos y bacterias antes mencionados.
¿La solución?
Lo primero sería restablecer la producción de bilis mediante limpiezas hepáticas. Tenemos un libro digital donde explicamos todo esto en detalle y te enseñamos a hacer una limpieza hepática en tu casa de forma segura.
Lo segundo claramente sería dejar de consumir o bajar el consumo de los siguientes alimentos:
- Azúcares refinados y dulces (azúcar blanco, azúcar moreno, jarabes, melaza) y edulcorantes artificiales.
- Harinas refinadas y alimentos con gluten (panes, pastas, pasteles).
- Lácteos (leche, quesos, yogur) y derivados.
- Huevos.
- Alcohol y bebidas con cafeína (café, algunos tés energizantes).
- Levadura y productos horneados que la contienen (pan, bollería).
- Alimentos fermentados y vinagre (sauerkraut, kombucha, vinagre de alimentos).
- Soja, maíz y maní.
- Aceites refinados y alimentos procesados, comidas fritas y snacks industriales.
- Chocolate y algunos frutos secos/semillas.
- Exceso de carbohidratos en la dieta.
Lo tercero sería incorporar aún más los siguientes alimentos:
- Jugo de apio fresco diario, al menos medio litro por día en ayunas.
- Arándanos silvestres.
- Vegetales de hoja verde (espinaca, kale, acelga).
- Ajo y cebolla crudos o ligeramente cocidos.
- Cilantro y perejil.
- Brotes (alfalfa, brócoli) y crucíferas (brócoli, coliflor, col).
- Pepino, apio y verduras crujientes frescas.
- Batatas/camote y calabaza.
- Coco y aceite de coco (con moderación).
- Frutas frescas enteras de baja a moderada carga glucémica (manzana, pera, papaya, mango según su enfoque).
- Algas y suplementos “desintoxicantes” (spirulina, chlorella).
- Agua filtrada y bebidas alcalinizantes (limón, aloe vera según él).
- Hierbas y especias como la cúrcuma, jengibre, comino, hinojo, coriandro, etc. Hierbas para mejorar la digestión.
Lo siguiente sería incorporar algunos suplementos como:
- Aceite de orégano y/o tomillo.
- Ajo (crudo y/o en suplementos).
- Pau d’arco (lapacho).
- Hoja de olivo.
- Extracto de semilla de pomelo.
- Aceite de coco / ácido caprílico (MCT/coconut oil).
- Chlorella y espirulina.
- Aloe vera (jugo o gel).
- Vitaminas/minerales que él enfatiza: vitamina C, vitamina B12, zinc, selenio.
- Nac (N-acetilcisteína).
- Aceite de comino negro.
- Zeolita.
- Cardo mariano.
- Reishi.
- Melena de león.
Tenemos también nuestros combos se suplementos Anti Cándida y SIBO:
Combo Standard
Combo Extendido


También el estrés y la forma en que comemos juegan un rol fundamental:
- La comida siempre debe ser masticada en exceso, al menos 40 veces por porción en la boca.
- No mirar pantallas mientras se come.
- Hacer 5 minutos de respiraciones conscientes antes de comer.
- Salir a caminar 5–10 minutos luego de comer.
- No comer en exceso.
- No comer muy tarde en la noche, de modo de llegar a 12–16 horas de ayuno entre la última comida de la noche y el desayuno.
Enemás de café:
Al comenzar con este tipo de alimentación + detox de metales pesados y/o parásitos siempre es recomendable comenzar con enemas de café para ayudar al cuerpo a limpiarte. Cómo prepararlos.
Si querés saber más sobre protocolos específicos y las porciones diarias de cada alimento y suplemento, tenemos consultas personalizadas con nuestro coach en Alimentación y Detox, que te puede orientar.